sábado, 8 de diciembre de 2012

Un burka por amor

Título original: Un burka por amor
Autora: Reyes Monforte
Editorial: Temas de Hoy
Año de edición: 2007
Número de páginas: 316 

Sinopsis 
Al no entenderse demasiado bien con sus padres, María decide, con tan sólo 17 años, independizarse yéndose a vivir a Londres, lejos de su Mallorca natal. Allí conoce a Nasrad, un joven afgano del que se enamora perdidamente. Como el sentimiento es mutuo, la pareja termina por casarse y llevan una feliz vida conjunta en la capital británica. Todo es perfecto hasta que Nasrad, por temas familiares, tiene que viajar a Afganistán. Pero en los planes de María no entra el separarse ni un solo día de su marido, por lo que, a pesar de su embarazo, decide acompañarlo. Pronto se dará cuenta que la vida en el país asiático nada tiene que ver con la que ella conoce de Londres o de Mallorca: el nivel de vida es ínfimo, las penurias son muchas y las mujeres en concreto son tratadas de una manera que María hubiera jurado que hacía varios siglos que nadie llevaba a cabo.


Comentario
María, Nasrad y sus hijos
Estamos ante un libro que no es que esté inspirado en hechos reales, sino que los está contanto tal cual fueron, sin tomarse ninguna licencia para adornar o suavizar la historia. La prueba de esto es que la propia protagonista de los hechos fue quien comentó su odisea en el programa de radio de Reyes Monforte, quien se encargó de plasmarlo en esta novela. Es cierto que este punto le da un toque de interés a la trama al saber que todo lo relatado ocurrió tal y como está detallado en las páginas, pero también es cierto que de esta manera se le despoja del factor sorpresa, quedando solamente la incertidumbre de cómo se llegará al final ya conocido previamente. No en vano, la contraportada ya nos indica que María ha contado su historia a la radio desde su país natal, por lo que hay que dar por hecho que de una manera u otra ha logrado escapar del infierno afgano. Y por si alguna duda quedara, con sólo mirar el índice uno se percata de que el último capítulo se titula "Vuelta a casa", con lo que la certeza sobre el final es más que abrumadora. 

Quizá la parte más interesante es la de índole documental. Si bien quien más o quien menos todos hemos oído hablar de los métodos dictatoriales del régimen talibán, especialmente duros con el sexo femenino, siempre se asimila mejor cuando se acompaña de experiencias personalizadas y reales. Eso sí, también hay que reconocer que en ciertos puntos se llega a aburrir al lector cuando se dedican varias páginas a detallar las miserias en las que viven las familias afganas o a dejar constancia del constante miedo de las mujeres cada vez que deben poner un pie en la calle, siempre obligadas a un acompañante masculino. La historia se pierde mucho en reforzar innecesariamente estas ideas y abandona por momentos un ritmo adecuado para una trama motivadora.

Escena de la miniserie homónima
A pesar de que las palabras del libro fluyen en su uniforme objetivo de proclamar las desgracias de María y arrancar nuestras lástimas y nuestras condolencias, hay ocasiones en que lo que logra es un sentimiento en cierta medida opuesto. No es que el lector se alegre de ciertos acontecimientos (hay desgracias que no se pueden desear ni a nuestro peor enemigo), pero, al menos en mi caso, hay situaciones en que es inevitable lanzar una sentencia mental del tipo "si es que eres tonta, María". Tratándose de hechos reales no sería lícito modificar ninguna acción para aparentar lo que no es, pero hay ciertas actitudes de la protagonista completamente incoherentes y que si de una historia ficticia se hubiera tratado, no hubiera dudado en criticar la falta de realismo argumentando la escasa lógica de algunos actos.

A todo lo dicho anteriormente hay que añadir el escaso valor literario que, a mi juicio, encontramos. El afán por que la historia llegue a un elevado número de lectores se nos plantea un lenguaje extremadamente simple, rayando en ocasiones la vulgaridad. El escaso vocabulario empleado unido a la repetición notable de los nombres propios (las palabras "María" y "Nasrad" aparecen de buen seguro varios cientos de veces a lo largo de la novela) hacen que nos parezca estar leyendo una obra más orientada a un público juvenil que adulto. Así mismo tengo que ser especialmente crítico con las comas, ese incomprendido signo de puntuación al que a veces se le da muy poca importancia pero que en concreto en esta obra está pésimamente utilizado (y les habla alguien que suele tener a veces dudas con la correcta ubicación de estos signos, pero aseguro que en este caso su uso es evidentemente inapropiado). Sumando, pues, este estilo mejorable y la falta de suspense y de incertidumbre nos sale una novela curiosa y rápida de leer pero que posiblemente no deje el sabor de boca dulce que podría haber dejado esta historia enfocada desde otro punto de vista. 

Nota: 5/10.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi el libro me pareció un pasada de bueno, muy recomendable. No creo que describir las miserias y la situación en la que viven las afganas aburra al lector, más buen al contrario. Es de esos libros que no puedes dejar de leer porque quieres saber más. Y es de agradecer que una historia tan increíble , a veces se hace imposible creer que lo leído es cierto, no aparezca disfrazado con un lenguaje rocambolesco y lleno de trampas literarias.

Café de Menta dijo...

La verdad es que mi principal crítica era hacia el estilo literario, la narrativa me pareció muy floja. La historia, aun siendo mejorable, no está tan mal, aunque para mi gusto un poco redundante. Pero vamos, que sobre gustos no hay nada escrito y nos alegramos de que nos hayas dejado tu opinión.
Muchas gracias por tu comentario!!
Un abrazo!!